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Información de la partida
  • Los Camorristas (RUNEQUEST)
  • Master: Rasiel
  • Resumen de Jarrid

Jugadores: Piños (Enano desdentado, Peña), Beldë (Elfo Verde camorrista, Ciu), Mansuel (Shaman engreído, Raul), Lurin (Elfo Verde decente, Cardona), un Notas muy alto (Cazador Nómada, Lolo)

Resumen de Beldë
Tras la matanza de los 44 sectarios maníacos indicamos al capitán que volviera a Byrmania. Mansuel había curado las graves heridas de Lurin antes de entrar en trance, pero cuando despertó se encontró con algo que no le gustó: un montón de cadáveres de sectarios con los que Piños y yo jugábamos a las marionetas y al punching-ball. Además mostró su disgusto porque aún no habíamos tirado la piedra rúnica al océano. ¡¡Será mamón!! Si la piedra la llevaba él en un bolsillo y se encerró en el camarote para que no le molestáramos.

En definitiva, volvimos de nuevo hacia mar abierto. Como la peste de los cadáveres en descomposición solo molestaba a Mansuel y Lurin fueron ellos los encargados de lanzarlos al agua. Eso sí, antes de desprenderse de ellos el "santurrón" de Lurin les quitaba las botas y otros enseres para poder venderlos y ganarse unas monedas. Hipócrita.

La noche siguiente, protegidos por la oscuridad, lanzamos la piedra de forma disimulada al fondo del océano.Tardamos varias horas más en dar la vuelta y volver a Byrmania.

Nada más desembarcar busqué con la mirada al pregonero del puerto ya que antes de zarpar había podido observarle un comportamiento sospechoso hacia nosotros, y estaba seguro que él había alertado al shaman del cuervo y a sus 44 maníacos. Pronto lo encontré; estaba repartiendo unos folletos a la gente que pasaba por allí. Me presenté ante él y de repente su rostro cambió a una expresión entre sorpresa y miedo. ¡¡Entonces era cierto!! Amablemente le pedí uno de los folletos y tras hecharle un vistazo al papel y escuchar lo que el truhán tenía que anunciar le sacudí un puñetazo en el vientre que le vacié de aire los pulmones. Así aprenderá.

Volví junto a mis compañeros y les comenté lo que decía el folleto. Se trataba de la celebración de un torneo de 'artes de la guerra'. Como nos interesaba fuimos a informarnos mejor en la plaza donde se hacían las inscripciones donde había muchos guerreros de fiero aspecto. Tras averiguar que se podía participar en todo tipo de disciplinas, incluidas las shamanisticas, nos pusimos a la cola. Delante nuestro había un notas de 2 metros que se apuntó a 'combates por espada' y que me faltó al respeto varias veces. Porque tenía el estómago vacío porque sino lo hubiera destrozado allí mismo.

Después de apuntarnos buscamos una posada tranquila (no aquella en la que apaleamos al posadero). Por la noche comimos y bebimos hasta emborracharnos y cuando Mansuel nos propuso ir a la playa para verle hacer un ritual no nos lo pensamos. ¡¡Fiesta en la playa!!

Mientras nosotros bebíamos Mansuel preparó sus chismes. Y mientras continuábamos bebiendo el shaman comenzó el ritual en el que convocó a un elemental de agua de 5 metros de alto. Ante esa aparición en la orilla rompimos a aplaudir, pero entonces empezó una batalla mental entre Mansuel y el elemental. Nuestro shaman, tras varios minutos de dura batalla, rompió la resistencia del "cubo de agua con ojos" y se hizo con sus servicios.

A la mañana siguiente Piños y nos despertamos solos y resacosos en la playa de Byrmania.