Club de Rol Tirada Oculta

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Información de la partida
  • Los Camorristas (RUNEQUEST)
  • Master: Rasiel
  • Resumen de Jarrid

Jugadores: Beldë, elfo verde camorrista (Ciu), Piños, enano desdentado camorrista (Peña), Lurin, elfo verde vegetariano(Cardona)

Resumen de Beldë
La verdad es que me siento confuso... tanta batalla, tanta muerte, tanta camorra... la verdad es que tengo las sensaciones divididas entre gran satisfacción por haber calmado mi sed pendenciera y asco por haber visto tanta víscera en poco tiempo.

Después de haber vencido al espíritu maligno en las montañas del Norte, iniciamos el regreso a la ciudad de Byrmania. Aunque tardamos un buen rato, pues nuestros caballos habían huido montaña adentro espantados por algo o alguien. Seguimos sus huellas y pronto comprendimos que algunos habían sido alimento para un gigante. Encontramos el pony de Piños en una arboleda pero no encontramos a ninguno más.

Al que sí encontramos fué al gigante, un cíclope de más de 30 metros de altura. Tuvimos que escondernos en una cueva pero el titán nos había visto y se emperró en desayunar carne de camorrista. Mal hecho, porque a la que asomó su ojo por la boca de la gruta se llevó varias punzadas dolorosas. Finalmente pudimos huir con un solo caballo mientras la enorme mole aullaba de dolor.

Esa misma tarde, a unas leguas de distancia, tuvimos un encontronazo con unos encapuchados que buscaban el símbolo que nos había entregado hacía tiempo el enano del gran hacha. A los pocos minutos reanudábamos el viaje dejando unos cuantos cadáveres ensartados como alfileteros.

En la primera aldea paramos a descansar, pues aún teníamos restos de cansancio de nuestro combate con el demoio, y aprovechamos para comprar caballos. Piños compró además un oso que permanecía encerrado en una pequeña jaula para luego liberarlo; cosas de su familia, que pertenece a no se qué clan del Oso.

El viaje hasta Byrmania duró aproximadamente un mes y en ese tiempo y en todas esas millas de terreno tuvimos varios encuentros con encapuchados que pertenecían a la misma sociedad que los otros. Lamentablemente para todos ellos sufrieron la misma suerte que los otros, excepto una vez que unos veinte de ellos nos tendieron una buena emboscada. En ese momento sí que tuvimos que huir, maldiciendo la ocasión perdida de investigar más el interior del cuerpo humano. HAW, HAW, HAW!!!

Finalmente llegamos a Byrmania donde descansamos un par de noches antes de ir al castillo del enano del gran hacha para informárle que habíamos eliminado al demonio y para devolverle el símbolo para que se lo metiera por donde le cupiera.

Durante los dos días anteriores a la reunión y los dos días posteriores a la misma regamos de sangre las calles de Byrmania con los cuerpos de nuestros enemigos encapuchados que no cejaban en su intento de arrebatarnos el símbolo. Hartos ya de tener agujetas en los brazos y callos en los dedos que sujetaban los arcos perdonamos la vida a uno de ellos y le dijimos: "ESCUCHA, FÉTIDO HIJO DE TROLL, EL SÍMBOLO SE LO DEVOLVIMOS YA A SU LEGÍTIMO DUEÑO QUE VIVE EN SU CASTILLO A 5 LEGUAS AL NOROESTE DE LA CIUDAD. DEJAD YA DE SEGUIRNOS. AHORA VAS Y LO CASCAS. LARGO!!!"

A ver si ahora nos dejan un poco tranquilos, hombre ya!