Club de Rol Tirada Oculta

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Jarrid159
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Información de la partida
  • Los Camorristas (RUNEQUEST)
  • Master: Rasiel
  • Resumen de Jarrid

Jugadores: Piños (Enano, Peña), Beldë (Elfo verde Camorrista - Ciu), Lurin (Elfo Verde decente - Cardona), Mansuel (Shaman, PNJ).

Resumen de Beldë
Proseguimos el viaje al Norte como nos habían indicado Tordek el enano y Kenneth el halfling, en busca de las Montañas de nosequé, donde sabríamos que hacer (supongo).

A los 4 días de camino vimos a lo lejos una gran polvareda que se acercaba. Era una carreta que venía hacia nosotros a toda velocidad. Yo, pensando que podía estar fuera de control, galopé hacia ella para hacer una maniobra en forma de U e intentar frenarla. Pero cuando llegué a su altura vi que no iba fuera de control, sino que unos estúpidos hobbits la conducían imprudentemente.

Yo les indiqué que redujeran la marcha, pero no me hicieron caso. Y ocurrió lo inevitable. Piños se había colocado en medio del camino porque no le daba la gana apartarse (es muy cabezón) y la carreta no tuvo más remedio que esquivarlo y acabó volcando cual todoterreno del Equipo A.

Parece ser que la hierba amortiguó la caída porque de dentro salieron 3 hobbits sin un rasguño. También salió un imponente bárbaro rompiendo la lona. Aunque nos interesamos por ellos, por sus circunstancias y por la carreta, los hobbits no nos hacían ni puñetero caso, excepto uno, que de vez en cuando y entre reprimendas de sus compañeros nos iba contando cosas como que habían robado a unos hombres-lagarto y que estaban huyendo de ellos. Había otro hobbit cascarrabias que no dejaba de decirle al dicharachero que se callara.

Al cabo de unos minutos en los que intentamos averiguar más cosas sin éxito y arreglar la carreta sin éxito también, oteamos en el horizonte como se acercaban 3 figuras a caballo. Los hobbits y el bárbaro se escondieron tras los matorrales.

Las figuras llegaron hasta nosotros frenando sus caballos.
"¿Dónde essstan losss hobitsss?" dijo uno de ellos.
"¿Quiénes sois vusotros y a qué Dios adoráis?" dijo Piños.
"No hemosss visssto hobbitsss." dije yo.
"SSSilencio" la palabra de su líder nos dejó un poco parados, pero reaccionamos enseguida.

Cuando los lagartos empezaron a investigar la carreta les dijimos que esa carreta la habíamos encontrado nosotros y que nos pertenecía. Evidentemente las hostilidades no tardaron en llegar. Era un 3 para 3.

Piños le cortó las patas al caballo que se abalanzaba hacía él. Lurin combatía espada contra espada. Yo iba retrocediendo a medida que mi adversario avanzaba a pie mientras le iba lanzando algunas flechas. Cuando ya estaba bastante cerca heché a correr hacia donde se habían escondido los hobbits, sabedor de que eso me daría otra vez ventaja. Mientras, Piños pasaba por dificultades ante el líder de los lagartos y Lurin mantenía el tipo.

Pasé por donde estaban los hobbits y luego pasó el lagarto, que ya estaba herido. Los 4 se sorprendieron al verse y yo aproveché para lanzarle una flecha que le hizo bastante daño. Al ver que el enemigo estaba malherido los hobbits se lanzaron hacia él con sus cuchillos y, aunque les costó, consiguieron terminar con él.

Cuando los hobbits se pusieron en marcha el bárbaro salió de su escondite y ayudó a Lurin. Como Piños había recibido un gran golpe en su brazo derecho que lo había dejado incapacitado empecé a dirigir mis flechas hacia su oponente, pero iba bien protegido y apenas le hacían daño. Piños, con su brazo menos bueno hacía lo que podía y daba y recibía golpes. Recibió otro gran corte en su pierna derecha.

Lurin y el bárbaro consiguieron amputar un par de veces la mano derecha del regenerante lagarto y al final consiguieron acabar con él. Pero la situación empezaba a ser crítica para Piños (le quedaban 5PV). Como yo estaba lejos no tuve más remedio que avanzar poco a poco lanzando mis mortíferas flechas hasta que una consiguió alcanzarle la cabeza y matarlo definitivamente (03 "Crítico", doble de daño "18" y localización 20 "cabeza" -> Tiro Perfecto). Me quedé su cimitarra para revenderla, pues parecía buena.

Tras haber vencido a los lagartos, los hobbits nos contaron la historia (excepto el hobbit cascarrabias). Habían robado la llave que habría una gruta semi-secreta que llevaba al campamento de los hombres-lagarto por una puerta secreta. En el campamento había un tesoro escondido en la tienda del Gran Comandante. Nos ofrecieron ir a partes iguales si los ayudábamos. Aceptamos.

Despertamos al Shaman, que llevaba 4 días en trance, para que le diera una hierba de las suyas a Piños. Luego fuimos a la ciudad cercana y allí Piños pagó a un sanador para que acabara de dejarlo en condiciones.

En la ciudad también compramos lo que necesitabamos para la operación e intenté revender la cimitarra. Tras un buen regateo en el que el vendedor había llegado a subir su oferta 2 veces, decidí quedarme el arma, pues había descubierto en ese momento que era poderosa. Drenaba la vida al enemigo, por eso el lagarto había aguantado tantas flechas y golpes.

Al día siguiente nos dirigimos sin el Shaman, que debía descansar, a la búsqueda del tesoro. El plan era sencillo: debíamos infiltrarnos por la puerta de atrás mientras los hobbits distraían a los lagartos vendiendoles unos licores de su invención. Nosotros iríamos a por el tesoro cuando oyéramos la señal "Los vendedores".

Nosotros 3 y el bárbaro que se llamaba Zaragan llegamos a la puerta que custodiaban 2 lagartos. Nos acercamos a ellos descaradamente y les lanzamos a los pies unas ampollas con brebaje que nos habían dado los hobbits. Era un potente somnifero que solo actuaba con los hombres-lagarto. Funcionó.

Entramos en la gruta excavada en la roca y abrimos la puerta con la llave. Llegamos hasta la salida y aguardamos hasta oir la señal. Entre el griterío de los drogados lagartos llegamos a escuchar "LOS VENDEDORES ya están aquí, LOS VENDEDORES ya han llegado".

Rodeamos el campamento por la retaguardia hasta llegar a la última choza. No sabíamos si el comandante estaba en ella pero nos arriesgamos igualmente. No estaba. Había 3 cofres de mediano tamaño pero no teníamos la llave. Piños consiguió romper la cerradura de 2 pero no del tercero. El contenido lo hechamos a la bolsa sin fondo que tenía Lurin. El tercer cofre se lo puso en las espaldas Zaragan y salimos corriendo. Yo cogí una antorcha con malas intenciones.

A medio camino de la puerta trasera lancé la antorcha contra una de las tiendas del centro pero fallé estrepitosamente mi lanzamiento. Era igual, estabamos muy cerca del triunfo.

Cruzamos la puerta y nos adentramos en la gruta. Seguimos corriendo y corriendo hasta que nos topamos con 3 figuras encapuchadas. Les lanzamos a los pies la 2 ampolla que nos quedaba pero no funcionó ¡¡Eran humanos!! y nos perseguían a nosotros.

El combate fue sangriento. Como la gruta era estrecha solo cabían 2 codo con codo. Zaragan se adelantó para luchar en combate singular con uno de ellos. Lurin y Piños formaban una línea infranqueable y yo lanzaba mis flechas desde atrás. Las piernas derechas de todos los combatientes sufrieron mucho y mis flechas no paraban de perforar abdomenes ajenos. Finalmente conseguimos vencer, no sin dolor. Zaragan murió a causa de un gran golpe en la cabeza y Lurin tenía un corte muy feo en la pierna.

Ya en la ciudad descansamos, nos curamos y celebramos una fiesta en honor de Zaragan. El tesoro, compuesto por monedas, joyas, candelabros y un juego de café fue dividido en 6 partes iguales, por lo que le tocó a cada uno 2500 peniques más o menos.