Club de Rol Tirada Oculta

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Jarrid158
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Información de la partida
  • BCN by Night (VAMPIRO)
  • Master: Julius
  • Resumen de Jarrid

Jugadores: Alex (Brujah de poca fe - Ciu), Lucía (Brujah latinorum, Lupe), Hada duCroix (Toreador que no sabe usar sus poderes - Aran), Ramón (Tremere sin conocimientos arcanos - Cardona), Roel (Gangrel cruza-trampas - Peña)

Resumen de Alex
Roel y yo descansamos fundidos con la tierra en el exterior. Los demás cerraron la puerta de la cueva y durmieron dentro.

Una vez todos despiertos nos preparamos para hacer una batida por el exterior, a ver si conseguíamos más objetos de otros exploradores. Ramón y Lucía no tardaron en descubrir un luz refulgente no muy lejos de la cueva. Al llegar a ella vimos que se trataba de una extraña bola que irradiaba luz, oculta entre un amasijo de harapos y hebillas. Quitamos los trozos de tela que la cubrían y la luz empezó a brillar más y más.

Alertados por una sombra que merodeaba por los alrededores Lucía guardó la bola en su mochila, unos segundos antes de recibir un flechazo que no le causó gran daño. Enseguida descubrimos al atacante encaramado en las ramas y abrimos fuego contra él. Resistió a duras penas hasta que cayó del árbol. Lucía lo acabó de rematar. Era un gorila humanoide armado con una ballesta pesada, aunque eso no nos importó para darnos un festín con su sangre. Realmente estábamos hambrientos.

Pero las malas noticias no se hicieron esperar; unos pocos segundos después se empezaron a escuchar los gritos y golpes de los compañeros del mono muerto clamando venganza. No teníamos mucho tiempo así que salimos corriendo sin pensarlo. Algunos dijeron de ir a unas ruinas que habían visto pero finalmente todos me siguieron de regreso a la cueva. Lucía se encargó de cerrarla para que no nos encontraran.

Ahora venía lo difícil. Sin ninguna pista más y ante una trampa extremadamente mortal para nosotros. Los listos del grupo, Roel y Ramón, se fueron a un rincón a debatir la solución a la trampa. Los demás esperamos mientras "captábamos" algunas palabras sueltas como "Orión". Entonces, entre Lucía, Hada y yo conseguimos resolver el enigma: siguiendo las baldosas que unidas por el mismo símbolo formaban la constelación de Orión podíamos ir avanzando. El problema venía cuando superada la séptima baldosa la secuencia cambiaba de símbolo y solo teníamos 5 segundos para descubrir la nueva secuencia antes de que el fuego nos abrasara.

Finalmente los listos entraron en acción y descubrieron que la secuencia de símbolos correspondía a no se qué serie de fractales y de su puta madre. Total, que no me enteré de un pijo pero Roel fue capaz de cruzar todo el pasillo sin activar la trampa. Luego tuvo que volver a recogernos para pisar por donde él pisaba.

Llegamos entonces ante un precipicio insondable. Roel empezó a hacer planes para cruzar mediante un complejo sistema de cuerdas colgando del techo de la gruta pero Hada encontró con la solución sin darse cuenta. Empezó a caminar en trance a través del aire como en la película del Indiana Jones, aunque no en línea recta sino haciendo zig-zags. Los demás la siguieron y yo fui el último. Mi trance o mi fe no debían ser bueno ya que di un paso en falso y me precipité al vacío.

Mi muerte era segura ya que no se veía el fondo del agujero, pero en un acto heróico y suicida Roel saltó en mi búsqueda. Tardó unos pocos segundos en hacerlo y luego me entregó un extremo de una cuerda y lanzó el otro extremo, que tenía una especie de gancho, hacia la pared de roca. El trucó funcionó aunque la destrabada me dislocó todas las articulaciones del brazo derecho y me rompió la espalda. Nada que un poco (bastante) de sangre no pudiera reparar.

Roel se había convertido en murciélago para evitar el golpe pero volvió a su estado normal para ayudarme a escalar la pared de roca. Estuvimos casi dos horas, mientras los otros investigaban la tercera trampa, similar a la primera pero sin ningún símbolo en las baldosas y con espadas afiladas en vez de fuego.

Cuando Roel y yo llegamos a distancia suficiente para comunicarnos con ellos pudimos entre todos llegar a la conclusión de que la combinación de baldosas era la misma que en la primera trampa, pero no se tenía ninguna ayuda visual. Por eso no pudimos cruzar hasta que Roel llegó con su super-memoria y cruzó de nuevo el pasillo de la trampa. Además le dejé mi spray de pintura para que fuera marcando las baldosas correctas.

Cuando todos conseguimos llegar al otro lado nuestros cuerpo empezaban a notar el agotamiento que producen las horas diurnas, por lo que solo nos dio tiempo para descubrir una gruta natural con una especie de recepción o recibidor y luego pórtico. Hada empleó su poder de Auspex para "ver" que el último que había pasado por allí era un anciano con hábito de monje que caminaba, al parecer, sin miedo a ninguna trampa más.