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Información de la partida
  • Señores del Elisyum (VAMPIRO)
  • Master: Julius
  • Resumen de Jarrid

Personajes: Robert E. Ford (Ventrue matusalén, Peña), Yulbras (Brujah arconte, Ciu), Angelica (Toreador, Cardona), Reina de Taiwan (Tremere, Aran)

Resumen corto de Yulbras
A partir del consejo de Tsen, la antigua cainita Gangrel, contacté con nuestra aliada la Reina de Taiwan para que organizara un encuentro con representantes kuei-jin. Ella estuvo encantada de poder ser protagonista neutral en la guerra. Además podría aumentar su lista de contactos entre los catayanos ya que habíamos comprobado que no tenía demasiados.

Su gestión fue magnífica y pronto pudimos reunirnos en Matsu, una pequeña isla de sus dominios que contaba con una gran seguridad. Por nuestra parte, digamos que representando los intereses de la Camarilla acudimos Robert Ford, Angelica y yo mismo. Por parte de los kuei-jin se presentaron Suei Yong, del influyente clan Yong, Sin Pei, consejera independiente del mismísimo Emperador (sea quién sea el emperador), Lei To Su, un reputado miembro de la asamblea, Son Tai Yaon, vestido con un arcaico traje militar y representando a los catayanos "malos", Nem Suong, una atractiva kuei-jin de orígenes nipones y, finalmente el más importante, Tao Pei Lao, un sabio anciano con una edad aproximada de 10000 años (eso sí, con 4 reencarnaciones de por medio).

Pronto Tai Yaon, que había adoptado el papel de poli malo, tomó la palabra de forma ruda para exhortarnos a abandonar Hong Kong, tal como había acordado la asamblea kuei-jin, ya que ninguno de sus miembros había organizado el crimen contra Venus y, en consecuencia, no tenían ninguna responsabilidad sobre lo ocurrido. Pronto rebatimos su argumento citando la segunda Tradición: tu dominio es de tu responsabilidad. No podían ser ajenos al crimen cuando éste se cometió en su propia casa. El sabio Pei Lao no tuvo más remedio que asentir ante la afirmación.

Tai Yaon volvió con su tono amenazante a transmitirnos lo acordado en su asamblea. Debíamos abandonar la región inmediatamente. Mientras tanto ellos se encargarían de recabar información para averiguar la identidad del inductor del crimen. El propio Tai Yaon empeñó su palabra de que esa información nos llegaría, al igual que prometía que los peones que ejecutaron la orden habían sido eliminados ya.

Robert ofreció entonces su visión romántica de lo que podía llegar a ser Hong Kong liderada por la Camarilla y los Kuei-jin, una ciudad próspera, integradora, dinámica, puente de dos culturas diferentes pero ricas en matices. El sabio Pei Lao encontró buena la idea aunque con condiciones: no podríamos expandir territorio y deberíamos ser respetuosos con sus milenarias costumbres.

Estábamos a punto de tener un acuerdo cuando la Señora de Taiwan, nuestra anfitriona, se extralimitó en sus funciones de moderadora del debate. Sugirió entonces que para que la balanza estuviera equilibrada la Camarilla debería ceder parte de poder en una ciudad europea. Evidentemente los kuei-jin estaban de acuerdo y, para mi sorpresa, Robert también aceptó la propuesta con su habitual cara de póquer. El ventrue no quería abandonar Hong Kong y si para ello debía ceder algo en el viejo continente lo haría.

Tras el "Acuerdo de Matsu" volvimos a Europa. Robert estuvo ocupado intentando ganar apoyos entre los otros clanes para ceder terreno en Barcelona. Aunque la primera idea había sido conquistar Valencia y cederla después a los kuei-jin se vio que tácticamente era mejor Barcelona, de esta manera podíamos tener un aliado en las luchas contra el sabbat. Robert movió hilos y negoció con los clanes. Por ejemplo, tuvo que ofrecer al clan toreador, en la práctica dueño de Barcelona, el puesto de senescal de Hong Kong.

Finalmente se hizo el gran cónclave y la decisión fue favorable a nuestros intereses. Hong Kong sería nuestra y parte de Barcelona sería kuei-jin.